jueves, 22 de diciembre de 2011

Dueña del silencio.

 

Mujer del silencio, enigmática  forma de belleza sin palabras, sin sonido, sin más que ojos y labios llenos de vida.

Mujer que silente pone sentimientos a tu alma, apresa tu pensamiento con sus besos, atrapa con la inmensidad de su mirar y te hace callar.

Bella forma de llamar silencio al silencio, mujer a las letras, amor a poemas, ecos a miradas y misterio a la belleza.

Tomas el rostro de la muda soledad, te haces sentir en el aislamiento de mi alma, aprisionas mi todo con el volumen de tu nada.

Controlas la intensidad de las bellas palabras, pones acentos al amor, subrayas tus labios en mis ojos y pronuncias poesías sin voz.

Eres como la noche que calla, como la luz que a los ojos llama, como quietud en el extrañar, como silencio que al amor hace estallar.

Toma mi voz, no la necesito cuando tengo palabras con que describirte sin siquiera tocarte, porque eres arte tenue, vida para amarte.

Ante el silencio te desnudas la mirada, no digas nada, escríbete y se musa para el espejo, para mí, para el poema lienzo de tu belleza.

Que la ausencia de tu voz se transforme en belleza, que todo se diga con besos, con miradas, con manos, con el bello ruido de tu piel.

Es por eso que la belleza no habla del sonido, solo se siente, se escribe, enamora, es mujer y hasta de su silencio se hacen melodías.

No dejes de ser tú, la bella inspiración que no termina, la dueña del silencio, de mi silencio, mujer que no necesita hablar para enamorar.